| Amón (o Ammón), "El oculto", símbolo del
poder creador y "Padre de todos los vientos" en la mitología
egipcia. Amón, helenización del nombre
egipcio Amen.
En un principio se le consideraba una deidad del aire, pero más
tarde se le asoció a Ra, dios de Heliópolis, divinidad Solar, bajo
el nombre de Amón-Ra convirtiéndose en la principal divinidad de la
religión egipcia, y cuyo nombre llevaron muchos faraones.
El mayor apogeo de su culto fue durante la dinastía XII, entre 2000
y 1780 adC, en Tebas, donde se le erigió el templo de Karnak. Sus
sacedotes se convirtieron en el sector más influyente de la sociedad
egipcia, llegándose a enfrentar al faraón herético Amenhotep IV (Ajenatón).
Fue representado como un hombre de piel negra o azul, o en forma de
animal, con cabeza de carnero. En cualquiera de las dos
representaciones anteriores lleva sobre su cabeza un tocado
compuesto por dos plumas, divididas en secciones, y un disco solar
en la base.
Era considerado el responsable del viento que hacia posible la
navegación por el Nilo, de ahí procede el título de "el oculto", ya
que el viento no podía verse, pero sí sentirse.
Su culto principal se centraba en Tebas, especialmente en los
templos de Karnak y Luxor, en los que se organizaban multitudinarias
procesiones en honor al dios. |