El ojo wedjat, udjat, udyat, ugiat, ojo de
Horus, es uno de los amuletos más conocidos del
antiguo Egipto y del mundo musulmán actual.
Como talismán simboliza la salud, la
prosperidad, la indestructibilidad del cuerpo y la capacidad de
renacer.
El wedjat, un ojo en parte humano y en parte de halcón, es el ojo de
Horus, dios de los cielos, y viene a significar «la unidad o
totalidad restablecida».
Estos amuletos les servían no solo contra las enfermedades
sino también contra traiciones, conjuros y maldiciones
enviados por los enemigos y mal de ojo.
Al ojo se le representó, desde hace miles de años, con un círculo
con un punto en el centro, el mismo símbolo que representa al Sol y
por lo tanto, representa el poder de lo eterno, que no cambia con el
tiempo.
Por eso, este talismán ayuda a lograr una
posición y estabilidad, otorgando fijeza de objetivos.
Proporciona fuerza, coraje y sabiduría. Fue muy usado
en collares para proteger de miradas envidiosas.
En los Textos antiguos se alude a un mito que asocia a Osiris, dios
de la tierra, con su esposa Isis, con su hijo Horus y con su malvado
hermano Seth, dios del desierto y asesino de Osiris.
Según esa mitología, Horus, el legítimo heredero (representado con
cabeza de halcón) perdió su ojo luchando contra Seth en los combates
por recuperar el trono usurpado y vengar a su padre Osiris. Seth
hizo añicos el ojo de Horus pero Toth, dios de la ciencia y de la
magia, encontró los trozos, los recompuso y los unió de nuevo
escupiendo sobre ellos. Entonces, Horus se lo dio a comer a Osiris
para que pudiese resucitar en su asimilación como dios funerario
esencial.
El ojo derecho representa al sol, origen de toda la luz, por lo que
también se le llama ojo de Ra, la divinidad solar adorada como dios
principal en la religión egipcia.
El ojo izquierdo es un ojo nocturno, símbolo de la luna, con su
mítica recomposición semejando las fases lunares. Como encarnación
del sol, el wedjat derecho tenía más poderes mágicos y era más
utilizado como amuleto protector.
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